Nunca había leído un libro así. No me ha dejado indiferente. Es alegre y triste al mismo tiempo, el autor maneja esa dualidad con maestría. Es un libro sin pies ni cabeza pero con todo el sentido del mundo.
Nunca había leído un libro así. No me ha dejado indiferente. Es alegre y triste al mismo tiempo, el autor maneja esa dualidad con maestría. Es un libro sin pies ni cabeza pero con todo el sentido del mundo.